MAGA: La herida | ¿Por qué millones siguen votando a Trump?
- Franco Delle Donne

- 6 may
- 3 Min. de lectura
Hoy arranca la miniserie MAGA en Epidemia Ultra: cuatro episodios sobre el movimiento Make America Great Again, su raíz emocional, su funcionamiento como espejo proyectivo, su arquitectura intelectual y su exportación global.
El primer episodio se llama "La herida". Y su premisa es incómoda.
El diagnóstico que no funcionó
Durante una década, una parte significativa del análisis político occidental sobre MAGA partió de un punto de partida equivocado: los votantes de Trump son ignorantes, o están manipulados, o son directamente racistas. Esa explicación tiene una ventaja enorme: es tranquilizadora. Si el problema es la ignorancia o el engaño, alcanza con más información y mejores comunicadores.
El problema es que no explica los hechos. No explica por qué Trump ganó en 2016 cuando todos los modelos lo descartaban. No explica por qué en 2020, después de cuatro años de caos institucional, sacó más votos que en su primera elección. Ni explica por qué en 2024 ganó con mayoría popular.
Un fenómeno que crece elección tras elección, a pesar de todos los escándalos y todas las advertencias, no puede explicarse solo por la irracionalidad de sus votantes. Si seguimos con ese diagnóstico, seguiremos sorprendiéndonos.
Lo que encontró Hochschild
La socióloga Arlie Hochschild pasó cinco años en comunidades del sur profundo de Louisiana que apoyaban masivamente al Tea Party y después a Trump. No fue a refutarlos. Fue a escucharlos.
Lo que encontró lo llamó la "historia profunda" — deep story, en inglés. No es una teoría económica. Es una imagen: la de una fila. Gente que lleva décadas esperando — el trabajo estable, la casa propia, la promesa de que sus hijos vivirían mejor que ellos — y que siente que la fila no avanza. Y que cuando necesita una explicación para esa frustración, aparece alguien que señala y dice: sabés por qué no avanzás. Es porque otros se están colando.
Esa historia no requiere que los datos sean exactos. Requiere que se sienta verdadera. Y las emociones que se sienten reales tienen consecuencias políticas reales.
Un malestar que tiene siglos
MAGA no inventó nada. Tomó corrientes históricas profundas de la psique política americana y les dio un nombre nuevo.
El jacksonianismo del siglo XIX combinaba populismo antiélite con desconfianza hacia las instituciones federales — lo que hoy llamamos "el pantano". El Know Nothing Party de los años 1850 articulaba el miedo al inmigrante católico como amenaza a la identidad nacional. El America First Committee de los años 1940 proponía el aislacionismo y el proteccionismo como doctrina. La John Birch Society de los años 1950 y 1960 hablaba de un gobierno federal infiltrado por enemigos internos — lo que hoy llamamos "deep state".
La gorra roja es nueva. Las ideas, no.
La fecha que lo explica todo
El 7 de noviembre de 2012 — el día después de la reelección de Barack Obama — Trump registró la marca "Make America Great Again" en la oficina de patentes estadounidense. Todavía nadie en el Partido Republicano había digerido la derrota.
Es un detalle pequeño con una implicancia grande. Trump leyó la caída de Mitt Romney como el colapso definitivo del republicanismo tradicional: el partido de las corbatas y los acuerdos de libre comercio acababa de perder ante un presidente negro, progresista, símbolo del multiculturalismo liberal. La lección que extrajo Trump fue clara: lo que venía tenía que ser otra cosa.
Por qué importa
Entender la herida no es justificar lo que vino después. Es el único punto de partida intelectualmente honesto para analizar el fenómeno — y para pensar en cómo construir alternativas políticas que funcionen.
La frustración que MAGA encontró y nombró sigue ahí. Y esa frustración no desaparece cuando Trump no esté más.
Esa es la tesis del primer episodio. Y también el punto de partida de los tres que siguen: por qué Trump funciona como un espejo irrompible, quiénes construyeron la arquitectura intelectual detrás del movimiento, y cómo ese manual se está aplicando hoy en Argentina, India, Hungría, España y Alemania.
Si querés entender el ascenso de la ultraderecha global — de Trump a Milei, de Orbán a Meloni — Franco Delle Donne lo desarrolla en su libro Epidemia Ultra. Del fascismo europeo a Silicon Valley (Península, 2025). Disponible en cualquier librería o en https://www.planetadelibros.com/libro-epidemia-ultra/428121.
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